3 Estudios de caso


A continuación se exponen los estudios de caso que reflejan las principales prácticas tradicionales y ancestrales en la gestión y el manejo de los recursos hídricos de las comunidades, en cada uno de los países objeto de análisis en el presente trabajo.

1. Colombia

Estudio de caso N° 1

Para documentar el primer caso se entrevistó a Danilo Villafañe del pueblo arhuaco (también llamado ika) y a Juan Mamatacán del pueblo kogui. Ambos habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, área que comparten con otros dos grupos étnicos: los wiwas (también llamados arsarios) y los kankuamos68.

La Sierra Nevada de Santa Marta, que integra la región del Caribe colombiano, es un macizo separado de los Andes, de forma piramidal y base triangular, que se ubica entre los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira, con picos nevados que llegan a los 5.775 msnm y se extiende hasta el mar. Allí se origina un sistema hidrográfico con treinta ríos principales, que abastecen los asentamientos del macizo, incluyendo las capitales de los tres departamentos citados. Los cuatro grupos indígenas de la sierra tienen una población aproximada de 32.000 personas.

Entre los problemas identificados en la Sierra Nevada se encuentran el movimiento de población hacia el interior y las migraciones generadas por la expansión del conflicto armado que afecta la zona con presencia de grupos paramilitares y guerrilleros, que utilizan los resguardos como zonas de refugio. El desplazamiento es un tema crítico para el grupo kankuamo, que se mueve desde el río Guatapurí a Valledupar; para los indígenas wiwa de Potrerito, que se desplazan a San Juan y Valledupar; y para los arhuacos del río Fundación, que lo hacen hacia la cuenca del río Ariguaní69.

Si bien se encuentran en curso procesos para la recuperación de la zona, aún existen allí cultivos ilícitos, lo que sumado a las prácticas agropecuarias inadecuadas que se aplican en áreas vecinas a los resguardos contribuyen a la deforestación, el deterioro de los suelos y a la pérdida de los recursos biológicos.

El territorio de los indígenas de la Sierra Nevada es considerado sagrado y está delimitado ancestralmente por la “línea negra”, que los separa de los hermanos menores (los que están por fuera del territorio tradicional). “Cada piedra, fuente de agua o cerro tiene un nombre y una función de la que dan cuenta las historias tradicionales que narra el mamo, su dirigente espiritual.” Existen visiones encontradas entre los grupos étnicos y el Estado acerca de la conservación y el desarrollo de la zona. Tampoco se logró aún la salida al mar de los indígenas, ya que para ello es necesario comprar predios a los colonos que habitan esas áreas. Si bien se creó un Consejo Territorial integrado por los cabildos gobernadores de los cuatro grupos étnicos de la sierra, todavía existen problemas de unidad y cohesión en su interior.

Ulloa señala que las prácticas ecológicas de los pueblos de la sierra son el “resultado de actividades espirituales que integran sus conocimientos de las interacciones ecológicas, la historia natural de las especies, los componentes abióticos (clima, suelos) y la astronomía, entre otros. La perspectiva espiritual de los pueblos indígenas promueve el uso de los recursos, de acuerdo con las condiciones ecológicas y distribuyendo la presión entre recursos, hábitats y áreas geográficas”70. La autora menciona que la visión de interacción con la naturaleza de estos pueblos se refleja en la consideración del territorio de la sierra como un todo, demarcado por la línea negra desde las partes altas a las bajas, y en la interacción entre los distintos niveles altitudinales y los elementos naturales y espirituales del territorio. Tales prácticas no pueden separarse del plano cultural y espiritual, sino que son su resultado. Entre las prácticas ecológicas de los pueblos de la sierra se destacan las siguientes: distribución de linajes y de manejo por cuencas, que implica el cuidado de la cuenca en su totalidad; establecimiento de lugares sagrados que coinciden con sitios como las lagunas de los páramos; y manejo de suelos y pendientes que aprovechan la lluvia sin deterioro del suelo.

Comunidad arhuaco

Danilo Villafañe, el entrevistado, explicó que cada uno de los grupos étnicos de la Sierra Nevada tiene cuatro linajes, cada uno de los cuales tiene un sitio sagrado principal que se corresponde con el sitio de gobierno. Allí se encuentra el mamo principal, y ese sitio coincide con las cabeceras de los ríos. Cuenca abajo están ubicadas las poblaciones secundarias dirigidas por mamos secundarios. Existe un mamo por cada cuenca, encargado de los picos nevados hasta el mar o hasta su desembocadura a un río principal. El mamo es la autoridad, el juez espiritual, el guía y el orientador del grupo. Posee el poder político, judicial, espiritual y económico71. El gobernador indígena es una autoridad que actúa como canal de comunicación con el Estado, tiene la representación legal y es el vocero para tratar temas legales y de comunicación con el gobierno, pero no sustituye al mamo en los temas que se suscitan dentro del territorio.

El manejo territorial para los grupos étnicos de la sierra está organizado por cuencas, y la división del territorio se hace por ríos: territorio kogui (de río Jerez a río Mamatoco); territorio arhuaco (de río Mamatoco a Cerro Yosagaca); territorio kanrío kuamo (de Yosagaka a Camperucho); territorio wiwa (de río Camperucho a río Jerez). En la parte alta de la sierra están ubicados los arhuacos y los koguis. Según lo manifestado por Danilo Villafañe, la Sierra Nevada es el corazón del mundo, y muchos ríos ubicados en esa zona son de origen glaciar. En la parte superior no se puede vivir, ya que son sitios sagrados y está prohibido prender fuego y cocinar. Sin embargo, debido a la violencia reinante en la zona, los grupos étnicos se vieron obligados a subir cada vez más.

Los grupos que perdieron la forma ancestral de concebir y manejar el territorio por cuencas, se debilitaron. Esa visión del territorio está íntimamente ligada con la organización social y política de cada grupo. Existe relación entre la estructura organizativa y de ejercicio de la autoridad, con el ordenamiento del territorio por cuencas. Por tal motivo, en cada sitio sagrado hay un mamo que es la autoridad, portador e intérprete de la ley de origen72.

Cada espacio y porción del río representa algo desde el punto de vista simbólico e implica un manejo. Cada uno es como un libro que el mamo interpreta, lo cual significa una responsabili dad diferente con cada sitio. Existen sitios sagrados donde el agua no se puede beber ni puede ser utilizada para abrevadero de los animales. Cada forma del agua (caídas, pozos, cascadas o sonidos del agua) conllevan rituales y tipos de “pagamento” diferentes (se debe pagar por lo que se obtiene de la naturaleza)73.

El sen es el conjunto, el todo que genera la armonía y es una forma de interpretar el mundo y asumir la responsabilidad que le corresponde a cada cual. En el sen todos somos iguales: las piedras, el agua, los animales, los árboles, los seres humanos, y no existe una separación ni diferencias relevantes entre seres inertes y seres vivos. Tampoco existen seres superiores y a cada uno se le asigna una función en el mundo. Cuando todos los elementos y seres asumieron su función, el mundo se materializó (nabusimake: nacimiento, manifestación del mundo material). Para que el sen no se desordene y sea posible mantener el equilibrio entre lo material y espiritual, hay que pagar.

Hay determinados sitios donde se recogen esos elementos, que representan cada ser de la naturaleza. Por ejemplo, un árbol está representado por una piedra y el agua está representada por una piedra blanca. Como los hombres son seres contaminadores y perturbadores de ese orden natural, es necesario hacer limpieza y “pagamento”. Para ello se utilizan los elementos que representan en lo espiritual algún ser de la naturaleza, y se depositan en determinados lugares y se los intercambia. Así, por ejemplo, se los traslada de las lagunas bajas a las altas, porque existe una relación de cuidado entre éstas: si no se cuidan las de arriba, se secan las de abajo, y viceversa. Hay sitios de “pagamento” a lo largo de todo el río, y desde la nieve hasta el mar. El mar es una despensa donde se encuentran muchos elementos para hacer “pagamento” (piedras, conchas, etcétera). Los árboles son como el vestido de la cuenca, cuando se cortan se la deja desnuda y ella se avergüenza, motivo por el cual hay que pagar. Se paga con un elemento que representa el árbol en lo espiritual, y de esa manera se garantiza que no se quiebre esa armonía. En las cuencas existen determinados árboles que no pueden ser cortados, que se escogen por su ubicación, forma, historia y antigüedad. Hay piedras con formas especiales que tampoco se pueden tocar, y sitios que se llaman nikuma que aglutinan todo y que son como una cuña que todo lo soporta. Por tal motivo no se pueden tocar, ya que su alteración significaría que todo se desbaratará.

El mamo, como autoridad espiritual, es quien señala lo que hay que pagar y dónde se debe depositar. Los mamos aprenden de memoria el mapa del territorio y recuerdan cada sitio, su significado y su ubicación, y conocen las leyes de cada elemento de la naturaleza74. Son escogidos desde pequeños para cumplir esa función. Para aprender se aíslan desde niños y viven solos, y se someten a un proceso educativo especial. Su conocimiento no proviene de la adivinación, sino del aprendizaje. No se les permite comer sal porque ésta no permite un desarrollo espiritual, ni deben comer nada diferente a los productos propios que se utilizaron ancestralmente. Tampoco pueden tener animales domésticos, porque no pertenecen a su cultura. Un mamo los visita durante su aislamiento hasta la vida adulta, y luego se casan con una mujer que tuvo una formación especial, porque creció al lado de un mamo, ya que es necesario mantener el equilibrio hombre-mujer.

El máximo sentido de un arhuaco y de un kogui es mantener el orden. Ello implica una misión y un sentido de responsabilidad con sen, con el orden y con la armonía. Esto lo aprenden desde que son pequeños a través de su educación, motivo por el cual son los hermanos mayores. Ser arhuaco o kogui tiene un significado mayor que el lazo de sangre. Significa asumir la responsabilidad y la misión, y saber que somos una amenaza porque alteramos ese orden. Es por ello que constantemente hay que hacer “pagamentos”. El “pagamento” es progresivo y constituye un proceso de formación de la persona y se hace durante toda la vida.

Seyunchwi significa “volver a mirar en sen”; consultar en sen; investigar en sen. Sen es el cordón umbilical y no se puede perder nunca la conexión con ese cordón. Siempre hay que mirar y volver a consultar en él. No se puede cortar ese cordón frente a las generaciones futuras, y hay que transmitir ese conocimiento a los hijos y los nietos. Las faltas y errores de los arhuacos y koguis que mueren pasan a los hijos y a los herederos, que tienen que pagar por ellos. Lo que hace uno afecta a todos, por eso se vela por lo que hace el vecino, para corregir, ya que todos resultan afectados por las faltas.

Los hermanos menores (los que no pertenecemos a los grupos étnicos de la sierra) son muy juguetones y no ponen cuidado. La madre no les enseñó y no aprendieron sen. Adolecen de ese conocimiento y desconocen su responsabilidad y su misión con sen. Por eso no consideran el árbol, la fuente, los animales, la nieve, el páramo. Son ignorantes y sólo piensan en ellos, y no tienen responsabilidad con las generaciones futuras. Por eso los hermanos menores son vistos con compasión, porque no aprendieron y es necesario enseñarles.

En los ríos no se puede orinar, escupir, verter sangre, sacar piedras y arena, jugar, poner mangueras, ni hacer obras y derivaciones o verter químicos. Cada cosa tiene que estar en su sitio. El orden ya existe y la cuenca y el territorio ya están ordenados. Modificar ese orden preexistente cambia el sen, y su compostura, en los casos en que fue alterado, es muy costosa y difícil. Frecuentemente el “pagamento” no es suficiente.

Los hermanos menores ocasionaron problemas tales como la contaminación de los ríos; escasez de agua en ciertas épocas del año; sedimentación; deterioro de los recursos; deforestación de las cuencas y enfermedades. Frente a esta situación, los arhuacos y los koguis dicen que hay que hacer “pagamento” a través de una ceremonia y concentrarse. Los problemas fortalecen el aspecto espiritual, pero el “pagamento” no justifica el daño que se hizo a la madre naturaleza. Lo que se hace a través suyo es como un intercambio en lo espiritual. Los problemas se asumen como falta de cumplimiento de la responsabilidad de cada uno, y como lo que perturba el equilibrio.

Comunidad kogui

Juan Mamatacán Moscote es el gobernador del Cabildo Organización Gonawindua-Tayrona (OGT), elegido por tercera vez como gobernador por los mamos. Explicó durante la entrevista que se le realizó, que la sierra es el corazón del mundo. El agua es muy importante para ellos ya que sin ella no podrían vivir. El agua es sagrada en todas sus formas (nieve, lluvia, cualquier charco de agua), desde la laguna del páramo hasta que baja al mar. Cuando se acabe el agua de la laguna, también desaparecerán los indígenas. Por tal motivo hay que cuidarla, y no deben talarse árboles ni quemarlos. Todo el nacimiento de las aguas y la parte baja es importante. Los mamos hacen el trabajo espiritual para que la laguna tenga suficiente agua y no se sequen las quebradas.

El agua en la sierra está en todos lados: en la nieve que mermó, hasta el mar. El páramo no puede pisarse, pero la presión por la violencia reinante obligó a los indígenas a subir al páramo, aun cuando a esos sitios sólo pueden ir los mamos a trabajar. Los grupos armados subieron y pisotearon todo, y existen enfermedades nuevas. Se efectuaron talas y se derramó mucha sangre en los ríos por la violencia, aun cuando en ellos no se puede tirar ni sacar nada.

En la época de la bonanza de la marihuana en la sierra, los hermanos menores talaron muchos árboles y por ello hubo derrumbes, y saquearon los cuarzos, que son las piedras que representan el orden. Los cuarzos blancos representan el agua; los verdes, los árboles; los rojos, la sangre y la fertilidad, y a su vez también cada piedra representa algo. El saqueo continúa aún hoy en día. Primero fue la marihuana y luego la coca. Los grupos armados y los indígenas sufrieron matanzas, muerte y desapariciones debido a los problemas que trajeron los hermanos menores a la sierra.

Los hermanos menores y el Estado tienen muchos proyectos que causaron y causarán muchos problemas: construcción de represas en ríos del territorio de los indígenas y desvío de quebradas. Tapar una quebrada es como si al cuerpo no le dejaran salir la orina, lo cual genera enfermedades: la tierra también respira, se alimenta y bebe. El hermano menor tapa, desordena y hace proyectos que le impiden respirar y beber. Para ellos eso es desarrollo, pero por el contrario significa alterar el orden.

En muchos lugares se secaron las quebradas y cada día merman los ríos. Se pusieron mangueras y tubos para sacar el agua; se hicieron sistemas de riego y minería de aluvión en ellos; hay huecos y boquetes en los ríos. Al río no se le debe sacar nada, por eso hoy hay derrumbes. Los mamos están preocupados, porque una vez se represó el río y cuando se destapó, causó muchos desastres. La sequía y la inundación significan que algo falla en el orden y hay que pagar para corregir.

Por eso se va a caer la madre, que está débil. Es como si al cuerpo se le quitaran el pelo, las uñas y la piel, lo que genera enfermedad y va a ocasionar problemas, conflictos internos y sequías. Los abuelos contaban que si no se maneja bien la madre tierra existirán muchos problemas. La tierra no tiene un sentido comercial, no se compra ni se vende: ella implica una identidad75.

Sin embargo, la ley del Estado se impone y desconoce las leyes del territorio y no oye a las comunidades. De todas formas los indígenas van a seguir insistiendo con el cumplimiento de su misión y su sentido de responsabilidad con el mundo. Resistieron todas las amenazas y los conflictos que vivieron en la sierra, contra los cultivos ilícitos, contra los violentos y contra los evangélicos (que irrumpieron en su cultura tratando de imponer sus prácticas religiosas a los indígenas).

Los indígenas no responden a la agresión con violencia. Por el contrario, entre más problemas más recogimiento y más “pagamento”. Independientemente de la ley del Estado, ellos se sienten responsables del mundo que está bajo su cuidado.

Todos los hermanos menores (grupos armados, iglesias occidentales, el Estado, los colonos) dejaron una marca y un gran daño en la sierra a partir de sus acciones, que los afecta y enferma, generando destrucción, muerte y amenaza. Las actuaciones de otros los afectan, incluso cuando el Estado interviene vulnerando su autonomía con buenas intenciones.

Los indígenas pueden pasar mucho tiempo haciendo “pagamento”, sentados, sin comer. Los hermanos menores no, para ellos una semana de “pagamento” es perder tiempo y plata; cuentan cuánto pierden por no trabajar esa semana, en lugar de ayudar a mantener las prácticas tradicionales y el orden espiritual, que no es únicamente responsabilidad del indígena.

Los mamos hacen “pagamento” y limpieza espiritual con las piedras, con los cuarzos (así como los hermanos menores pagan impuestos), para restablecer el orden colectivo. Los mamos bajan al mar, porque allí hay muchos elementos para pagar, el mar no es para diversión y hay que respetarlo. Hay un calendario tradicional de prácticas colectivas ceremoniales (bautizo de alimentos, siembra, lluvia), pero además se hacen prácticas que responden a problemas coyunturales. Por ejemplo, cuando hay sequía o cuando el agua que beben los enferma, se hacen ceremonias colectivas con el agua. Los mamos están al frente de éstas, mostrando el camino y son los guías espirituales de la comunidad.

Cuando hay problemas, los mamos se reúnen y se concentran. Ven que no hay orden, y piensan sobre qué hay que hacer. Consultan las leyes espirituales sobre cómo hacer saneamiento espiritual tradicional, y le dicen a los demás lo que deben hacer y cómo pagar para restablecer el orden. Existen normas espirituales y unos sitios sagrados que están predeterminados. La misma naturaleza dice qué responsabilidad debe asumirse frente a determinados lugares, y los mamos los reconocen y aprenden a identificarlos, así como también su significado. El territorio hay que leerlo, ya que dice, por ejemplo, cómo vestirse y también cómo actuar, las leyes están en el territorio y los mamos las leen.

Los mamos se preguntan hasta cuándo los indígenas van a estar manteniendo el orden, y los mamos pagando y haciendo el trabajo espiritual, y hasta cuándo los hermanos menores van a seguir siendo irresponsables e inconscientes, alterando la armonía76.

Estudio de caso N° 2

Comunidades negras

Se entrevistó a un líder del movimiento afrocolombiano del país, llamado Rudesindo Castro, fundador y primer presidente de Acaba (antes denominada Asociación Campesina del Baudó), que hoy es el Consejo Comunitario General del río Baudó y sus afluentes. Rudesindo es comisionado especial de la comisión consultiva de alto nivel para comunidades negras creada por la Ley 70 de 1993, en cuya elaboración participó en forma activa y definitiva. Es ingeniero de sistemas, con especialización en etnoeducación.

Rudesindo narra la relación de las comunidades negras con el agua en el río Baudó (él es del río Dubasa, afluente del Baudó). Señala que mientras que la sociedad occidental considera el territorio y los recursos naturales por separado (agua, flora, fauna, peces), para las comunidades negras éstos funcionan en forma integrada como un sistema, del cual forman parte también las comunidades y las relaciones culturales. El sistema es la relación de todos los componentes: si falla alguno, todo se ve afectado.

En el río Dubasa viven comunidades indígenas y negras, motivo por el cual hay que tener presente las relaciones interétnicas. Los indígenas pertenecen al pueblo Emberá. Los negros los llaman compadres y se autodenominan “libres”. Así los denominan también los indígenas, porque los esclavos que huían se denominaban a sí mismos de esa manera.

En el Pacífico la humedad, la lluvia y el agua son constantes. Por tal motivo, ellos son pueblos “acuáticos”. El modelo de asentamiento es lineal y ribereño a ambos lados del río, por lo que es dramático para los desplazados llegar a las ciudades y no tener el río. Para reflejar la enver-gadura del problema, el entrevistado dice que habría que imaginarse qué le sucedería a un ser acuático si se le quitara el agua, ¿cómo podría vivir? A los desplazados, más que el hambre, les duele la falta de agua en todos los aspectos de su vida. Rudesindo cuenta que los negros desplazados hacia las ciudades buscan localizarse alrededor de los desagües o caños de aguas de la ciudad, porque ese modelo lineal de asentamiento ribereño lo llevan consigo.

Del agua dependen las comunicaciones, porque en la zona no hay vías terrestres y no hay carreteras. Toda la comunicación es por agua (río o mar). Del agua también depende el trabajo, la siembra del arroz, la pesca y la minería.

Las relaciones interétnicas están determinadas y mediadas por el territorio y la naturaleza. Hay una tradición de convivencia pacífica entre los dos grupos étnicos (indígenas y “negritudes”) y un intercambio entre esos dos grupos y de éstos con la naturaleza, donde ninguno domina al otro.

El agua determina toda la vida de las comunidades y todo se mueve a través y en razón del agua. Todo depende de los ciclos y momentos del agua. Como es una zona muy lluviosa y la lluvia es muy constante (llueve desde que se levantan y salen a sus jornadas de trabajo con lluvia y regresan a casa con lluvia), la falta de lluvia durante una semana significa sequía o verano, lo cual altera todo el orden establecido. Hace que sientan que hay peligro; se percibe miedo y se invoca a los ancestros para que llueva, porque ellos son acuáticos.

De acuerdo con la época del año cambian los intereses sobre el territorio y las actividades económicas que se desarrollan. Así, por ejemplo, en época de subida de peces, ésa es la actividad económica de la comunidad. Igualmente en época de subida de peces cambia el sentido de propiedad, porque sólo en ese momento la ciénaga adquiere carácter de propiedad privada, ya que a ella sólo entran a pescar las familias que tradicionalmente han vivido allí. Cuando pasa la subida, cualquiera puede ir a la ciénaga a pescar y a sacar agua para actividades domésticas. Es decir, el concepto de propiedad privada no es permanente sino variable, y adquiere sentido de acuerdo con la época del año y con la actividad económica que se desarrolla en ese momento en el territorio.

La actividad económica que se desarrolla en el territorio cambia, y hay meses aptos para sembrar arroz, plátano, maíz y chontaduro, entre otros. Hay épocas en que todos se dedican a la pesca (subida), y otras para criar animales como los cerdos. Por tal motivo no se siembra todo el tiempo en el territorio sino que hay rotación de cultivos y de actividad económica, y toda esa rotación está determinada por el agua.

El ritmo del trabajo también depende del agua. No se trabaja en horario de oficina, sino a “ritmo de marea”. Hay épocas en que el trabajo es de 2 a 7 de la mañana, porque la hora de salida a pescar depende de la marea. En otras épocas del año cambia la marea y por ende los horarios de trabajo (por ej., se sale de 3 de la tarde a 7 de la noche).

El trabajo de la minería del oro también depende del agua, porque allá se hace minería de aluvión. En el río San Juan es la principal actividad de la que vive toda la gente ya que no hay agricultura. Esta forma de minería tiene graves consecuencias para el agua, porque se utiliza el mercurio sin ningún control, lo que contamina el agua en forma muy grave.

Como en el Baudó (y en la mayoría del Pacífico) no hay carreteras, la comunicación es por agua (río y mar). En el verano (quince días sin llover) pasan dificultades, porque si bajan los niveles de agua pueden quedarse varados. Para entrar navegando del río al mar hay que “leer la bocana”, verle el ritmo, calcular cada cuánto tiempo viene la ola grande, para ver en qué momento se puede entrar. Hay que ver el “hilero” (línea de espuma que queda después que rompe la ola). Donde queda la espuma es la parte honda y es por donde hay que entrar, porque si entran por el sitio seco o bajo, se pueden quedar varados.

Una ley que no contemple esos cambios, ritmos y variaciones de la actividad económica, el significado intermitente otorgado a la propiedad privada sobre los recursos (rige sólo en unas épocas del año) y los horarios de trabajo nunca será la adecuada, ni podrá recoger sus prácticas tradicionales y la visión de lo que representa el agua para un pueblo que se autodenomina “acuático”.

En cuanto a la dimensión espiritual del agua, cada pueblo tiene su “poceta”, su chorro de referencia de donde sacan el agua para hacer los baños curativos, de limpieza o de protección con distintas hierbas, a través de los cuales limpian la sal, curan enfermedades como el tifus –que ellos llaman tabardillo– o el paludismo. Hay que sacar el agua para esos baños de una fuente especial y de una parte también especial de esa fuente. En esos sitios no se pueden bañar (por razones sanitarias), ni tumbar el monte o hacer agricultura, porque allí nace el agua.

También en la regulación de las relaciones interétnicas está presente el agua. Los compadres (indígenas) hacen acuerdos con los libres (negros) para cambiar productos o para ayudarse a trabajar unos en las tierras del otro (esto se conoce como “mano cambiada”). Por ejemplo, unos indígenas vienen a trabajar en territorios negros, y luego los negros deben retribuir trabajando en las tierras indígenas y viceversa. Si alguna de las partes incumple el acuerdo, el grupo afectado invoca a su chamán (en el caso de los indígenas) o a su brujo (en el caso de los negros), para resolver el engaño o el incumplimiento en el acuerdo pactado.

Cuando los indígenas son los engañados, mandan una “madre agua” elaborada de madera de balso, la echan al río para que vaya a buscar a quien hizo el engaño o incumplió para ahogarlo. En caso de no encontrarlo, puede tomar al primer negro que encuentre en el agua, motivo por el cual los niños cuando se presenta un conflicto no van a bañarse al agua, ya que les da miedo que la madre agua suelta los ahogue.

Si en cambio los engañados son los negros, ellos mandan un “brujo soplado” por el aire para llevarle enfermedad al que quedó mal en el negocio, a quien le cae una enfermedad extraña que no se puede curar y muere. Los indígenas temen al brujo soplado, y por eso invocan a los espíritus para que medien en el conflicto. Si las partes llegan a un acuerdo, los negros pueden volver a bañarse en el agua sin miedo a la madre agua.

El agua también es para ellos un espacio de comunicación, movilidad y libertad. Los libres se mueven por el agua. Por ese significado espiritual y por su integralidad con el territorio, el agua no se puede comprar ni vender. Tampoco se les puede cobrar por usar el agua y nadie se la puede apropiar. Debe ser inalienable, imprescriptible e inembargable, tal como lo es el territorio.

2. Ecuador77

Las prácticas ancestrales sobre el uso del agua y los recursos naturales varían sustancialmente, según el lugar en el cual se ubican el pueblo o la comunidad y el tipo de amenaza que enfrentan. Por ejemplo, en el caso del pueblo sarakuro, situado en la región sur del país, en la provincia de Loja, las prácticas consuetudinarias se fundamentan en el interés de proteger los recursos naturales en general y en el manejo del agua en particular, debido a que se encuentra situado en una de las zonas más secas del país.

Cuando estas prácticas son analizadas desde la perspectiva de las comunidades de la región amazónica y litoral, o de la costa, vemos que su preocupación gira en torno a la cacería de especies de vida silvestre en peligro de extinción, la explotación de bosques y la apertura de vías asociadas a procesos extractivos de gran escala (petroleros, mineros y madereros). Éstos produjeron un impacto considerable en los recursos forestales, hídricos, en la biodiversidad, los humedales y el manglar78, y afectaron sustancialmente la disponibilidad y el uso de estos recursos, así como la calidad de vida de los pueblos y nacionalidades indígenas y afroecuatorianas.

La realidad que enfrentan las comunidades de la sierra es diferente, pues ejercen sus prácticas con el fin de regularizar y defender su derecho a usar y gozar del agua para uso doméstico y riego.

La propia estructura organizativa en el nivel comunitario otorga un lugar relevante a las Juntas de Agua, que son las encargadas de administrar el recurso en base con la concesión autorizada por el Consejo Nacional de Recursos Hídricos, que es la autoridad competente.

Estudio de caso N° 1

Comunidad de Pijal

La comunidad está ubicada en la zona norandina de Ecuador, en la parte sur de la provincia de Imbabura, en el límite con la provincia de Pichincha y se identifica como de ascendencia quichua-cayambi79. La integran 1.138 comuneros, de los cuales 587 son mujeres y 551 hombres. Está organizada como comuna y posee un reconocimiento jurídico desde el año 1953. La máxima autoridad es el Cabildo, que es elegido por la Asamblea Comunal que se lleva a cabo todos los años y donde participan todos los comuneros80 sin distinción alguna.

A pesar de tener descendencia quichua y cochasquí, la mayoría de sus miembros pertenecen a la comunidad quichua-cayambi, y se dedican en particular a los cultivos de maíz, fréjol, papas, trigo y cebada, y a la cría de animales. Cuenta con una estructura organizativa compuesta por distintos niveles de gobierno. La máxima instancia de decisión es la Asamblea de la Comunidad, en la que participan todos sus miembros. En un nivel inferior está ubicado el Cabildo, conformado por un presidente, vicepresidente, síndico, secretario, tesorero y tres vocales, seguido por las Juntas de Agua, que están distribuidas en la Junta Regional de Pijal, Pijal, sector bajo y Pijal, sector de San Pedro. En el nivel inmediatamente inferior se incluye a las asociaciones de tipo agrícola, piscícola, turismo, religiosas y otras, que se van creando de acuerdo con las necesidades de la población, así como a los grupos de jóvenes y de mujeres de la comunidad.

Las Juntas de Agua ocupan un lugar privilegiado respecto de los demás órganos de la estructura organizativa, y tienen una fuerza política superior a la de las tenencias políticas, que son las instancias de representación del propio Presidente de la República. Poseen incidencia en los asuntos relativos a la administración del recurso y también son consultadas respecto de la construcción de pequeñas obras, contribuyendo de esta manera al proceso de toma de decisiones dentro de la comunidad. Tal como manifestaron los miembros de la comunidad, para ser miembro o directivo de la Junta de Agua, el candidato debe ser reconocido por la comunidad como una persona honesta, ya que dentro de su ámbito se producen conflictos que tienen que ser resueltos de la manera más objetiva posible. Las normas de funcionamiento de la Junta de Agua están incluidas en un reglamento elaborado con base en una propuesta colectiva de los mismos comuneros, con el fin de dar respuestas a las necesidades y amenazas relacionadas con la gestión del recurso hídrico.

Los principales problemas que enfrenta la comunidad de Pijal respecto al acceso del recurso agua tienen que ver con su escasez, que ocurre durante casi toda la época seca del año. Últimamente la misma se ha prolongado, y la disminución del caudal es cada día más alarmante. Ello se debe a que el caudal originalmente otorgado por el Consejo Nacional de Recursos Hídricos –que para ello tomaba como base, cierta capacidad de generación de agua de una fuente hídrica– disminuyó considerablemente y, consecuentemente, se tradujo en un acceso reducido al recurso por parte de los comuneros.

Otro factor que dificulta el acceso al recurso agua por la comunidad es el crecimiento demográfico de la población. Cuando se otorgó la concesión de uso del agua, no se consideró un porcentaje mínimo de crecimiento de la comunidad, integrada por familias de varios miembros. Así, por ejemplo, de los 5.6 litros por segundo cuyo uso otorgó hace 23 años el Consejo Nacional de Recursos Hídricos, la comunidad cuenta hoy con una cantidad muy inferior, debido a que la fuente de agua de ese entonces (quebrada de San Agustín) no tiene el mismo caudal que antes. Ello obligó a tramitar una nueva concesión del uso del agua, que aún no fue otorgada a la comunidad.

Para el mantenimiento de los canales y las acequias, la comunidad utiliza mingas, cuyo uso es obligatorio, pues a través del trabajo mancomunado se asegura la provisión del recurso para a todos los miembros de la comunidad. Frente a la posible ausencia de alguno de los comuneros, la propia comunidad impuso un sistema de sanciones que funciona a través de un puntaje de inasistencias. Si la falta de colaboración por el comunero es reiterada, la Asamblea ordena el cobro de una suma cuyo valor es equivalente a un día de trabajo, con base en valores impuestos por ellos mismos. La sanción máxima es el corte de la provisión del agua, hasta que la propia Asamblea resuelva el reintegro del uso del recurso, previo compromiso del infractor de no volver a cometer la misma falta.

La comunidad señaló que es frecuente el robo de agua en ciertas épocas del año, lo que genera la pérdida del recurso a mayor escala y agrava la situación de acceso al mismo por parte de la comunidad. En tales casos se aplicaron sanciones, incluso de tipo físico. Las sanciones que se aplican en caso de faltas leves son multas, corte de los servicios de agua y/o de luz y/o llamados de atención. Existen conflictos en los cuales puede haber al mismo tiempo una sanción o castigo, y una solución acordada por las partes.

Otro aspecto que preocupa a la comunidad es el costo del agua por familia. Actualmente cada familia tiene que pagar $50 centavos al mes, con un total al año de $10 dólares por cada una. Dicho valor es considerado excesivo, teniendo en cuenta que cada vez es más difícil exigir a las comunidades vecinas el respeto de los derechos de concesión del uso del agua obtenidos.

Los integrantes de la comunidad manifestaron que las normas están presentes en la conciencia individual de sus miembros. Esto hace que una persona que fue sancionada deba resignarse, comprometerse y mejorar su comportamiento. Las Asambleas Generales, en las cuales se tratan conflictos de distinta índole, sirven como formas de aprendizaje acerca de las normas y valores que tiene la comunidad, ya que a las mismas asisten personas para observar y aprender.

Los conflictos entre miembros de comunidades distintas son solucionados a través de la convocatoria a una asamblea en la que estén representadas ambas comunidades, que conozcan la problemática y propongan mecanismos de solución mediante votación.

De acuerdo con lo mencionado por Tocagón, coautor del estudio sobre las “Experiencias de Pijal en torno a la administración de justicia”81, la comunidad tuvo que enfrentar a lo largo de la historia un sinnúmero de conflictos relacionados con temas sociales, culturales, religiosos, de tierras y de aguas. Sin embargo, cuando éstos fueron puestos en conocimiento de las autoridades del Estado, las comunidades se encontraron con que las diferentes instancias de administración de justicia en vez de ayudarlos a solucionar estos conflictos, actuaron con ciertas formas de represión. Esto profundizó los problemas ya existentes, motivo por el cual los afectados desarrollaron sentimientos de venganza y de violencia, y aumentó su nivel de pobreza debido a los gastos que generó el impulso de procesos en curso.

Como consecuencia, las comunidades utilizaron sus propios mecanismos para la solución de los conflictos, al margen de las autoridades del Estado. A partir de la experiencia vivida en la comunidad, los delitos o faltas graves son puestas primero en conocimiento del Cabildo (que comprende su realidad), para que luego informe a las autoridades correspondientes.

Las comunidades opinan que el Cabildo debería ser una instancia dentro del proceso judicial, impuesto por la justicia ordinaria. De acuerdo con su percepción, las prácticas locales no son respetadas por la justicia ordinaria y las autoridades cuestionan el ejercicio de los derechos existentes desde la época de sus ancestros. Por ello solicitaron a la justicia ordinaria el respeto de sus propios mecanismos para administrarla, y demostraron su interés en mejorar la administración de justicia, a partir de la formación de mediadores comunitarios que apoyen al Cabildo.

El lago San Pablo, en la concepción indígena, es denominado Nina Paccha, Princesa del Lago, y según Gracilazo de la Vega: “Cuenta la leyenda que la sequía azotaba a toda la región y, por tanto, había que sacrificar una doncella para calmar las iras del ‘Taita’ Imbabura. Una hermosa indígena llamada Nina Paccha (fuente de luz) fue la elegida, pero su joven enamorado, Guatalquí, no estaba dispuesto a perderla, por lo que huyeron juntos Rey Loma arriba. El pueblo los siguió, armado de coraje, por temor a más represalias. Cuando iban a ser alcanzados, el cielo se iluminó y Nina Paccha desapareció.

El volcán padre la había convertido en laguna. Surgió, además, un relámpago que fue directamente donde el joven amante, quién se esfumó y brotó como lechero, para que sea vigía permanente de su adorada Nina Paccha. Y mientras el pueblo no salía de su estupor, una fuerte lluvia empezó a caer sobre los campos Sarances.

Así, la laguna y el lechero, dentro de la teogonía aborigen, se convirtieron en templos rituales, donde se alzaban plegarias por la siembra, la cosecha y la vida misma; también por ello, desde épocas remotas, los indígenas cruzaban a nado el lago como ofrenda sagrada”.

Estudio de caso N° 2

Comunidad de Peguche

La comunidad de Peguche está ubicada en la zona norandina de Ecuador, en la parte sur de la provincia de Imbabura, en el límite con la provincia de Pichincha. Está integrada por 800 familias organizadas por la Asamblea, que tiene el máximo poder en la toma de decisiones. La sigue en orden de importancia el Cabildo, integrado por un presidente, vicepresidente, secretario y tesorero, que es la máxima autoridad en jerarquía y representación. La Junta Administradora de Agua se encarga de administrar el recurso hídrico, presentar propuestas y tomar decisiones referidas al recurso agua.

La experiencia de esta comunidad fue elegida porque representa uno de los esfuerzos comunitarios más significativos. El hecho de que la comunidad tuviera que enfrentar problemas referidos al proceso de transformación social y cultural por su cercanía con la ciudad, hizo que construyera iniciativas de manejo del agua bastante distintas a las de otras comunidades del sector.

Según la entrevista efectuada al presidente de la Junta de Agua82, la comunidad de Peguche cuenta actualmente con un reglamento elaborado con la participación de todos los miembros de la comunidad, que tienen elementos muy innovadores, que por sus características no parecen ser de una comunidad indígena.

Las prácticas tradicionales de manejo del agua de esta comunidad, tal como sucede en la mayoría de las comunidades indígenas de la sierra, giran entorno a las decisiones acordadas en las asambleas comunitarias, que se celebran cada vez que sea necesario. De manera muy similar a lo que ocurre con la comunidad de Pijal, los conflictos relacionados con el agua que se suscitan dentro del ámbito de la comunidad son resueltos internamente. Se aplican sanciones máximas (por ej., corte del agua o suspensión total del acceso al agua, según la infracción), sin tomar en cuenta ningún tipo de justificación realizada por el comunero que cometió tal infracción.

Existen dentro del marco de esta comunidad tres tipos de sanciones: a) amonestación, cuando se trata de sanciones leves a los usuarios no reincidentes; b) suspensión temporal del abastecimiento de agua, en casos de incumplimiento de pago de tarifas a partir del segundo mes. Si se comprueba que el usuario vuelve a conectarse al servicio luego del corte, este hecho se interpreta como una conexión clandestina, lo que lo hace pasible de la aplicación de una multa de $30; y c) las suspensiones definitivas del servicio se producen en caso de conexiones clandestinas, y en tales casos se aplica una multa de suspensión del servicio y pago de consumo básico de por lo menos un año, pudiendo el infractor después de este tiempo solicitar una nueva conexión. Si persiste la falta de pago por más de tres meses, el infractor dejará de ser usuario y se le suspenderá definitivamente el servicio.

La Junta de Agua posee, en cuanto a su funcionamiento, una visión que se acerca bastante a la empresarial, ya que trata temas tales como el pago por el uso del agua en base con tarifas de consumo reales; reducción del valor de pago a personas de la tercera edad; venta del recurso agua a otras comunidades vecinas que carecen del mismo; subsidios a instituciones locales que proveen servicios para el beneficio de la comunidad (por ej., escuelas); y uso de medidores para todos los usuarios del agua. La Junta logró establecer un sistema de cobro de tarifas de agua, que cubre el costo real de conservación del recurso, el cual actualmente asciende a $22 centavos el metro cúbico. Éste coincide con el uso real de agua de cada familia, dejándose sin efecto la práctica anterior, que fijaba el mismo valor para todas las familias, independientemente de la cantidad de agua que efectivamente usaban.

La implementación de este mecanismo fue posible a través de la asignación de responsabilidades al presidente de la Junta, que es el líder de este proceso; al secretario, que hace las veces de cobrador; y a los operadores de agua, que son las personas que leen el consumo del agua dentro de la comunidad.

Todos los consumos son ingresados a un sistema informático que fue diseñado de acuerdo con las necesidades de la comunidad, que señala los valores de pago mensuales por familia, emitidos a través de una orden de pago el octavo día de cada mes, cuyo monto debe ser cancelado antes del día 22. A partir de esa fecha se cobra un recargo equivalente al 10% adicional. Cuando el comunero se atrasa en el pago, se le aplica un recargo adicional y se lo incluye en la lista de corte del servicio de agua. En el caso de la suspensión del servicio de agua por el lapso de un mes, el usuario del recurso estará obligado a pagar la base de la tarifa que le corresponde. Este procedimiento, que a primera vista resulta bastante contradictorio con las prácticas generalmente utilizadas en el nivel comunitario, parece haber dado resultado, ya que los usuarios tuvieron que acostumbrarse a cancelar el pago en término y tomaron conciencia acerca del verdadero valor del agua.

Respecto de la venta del agua existen críticas en torno a la competencia de la comunidad para vender el recurso. Desde la óptica de la comunidad, si el Municipio de Peguche va a tomar agua de las quebradas u ojos de agua que fueron recuperados por la comunidad, el poder local deberá reconocer a aquella un valor que compense las actividades de rehabilitación y mantenimiento de la fuente de agua.

En la comunidad de Peguche se practican “las mingas” para construir la conducción de canales de agua desde la fuente o vertiente, hasta los usuarios. La minga, según la costumbre, hace el mantenimiento de los canales de riego, limpieza de vertientes de agua y la construcción de pequeñas infraestructuras.

Se nombra una directiva encargada de velar por el cumplimiento de los recorridos diarios por los canales de agua, para controlar que no haya derrumbes, roturas o robos de agua. En caso de que se ocasionen daños de cualquier tipo, la Junta de Agua financia los gastos que deban efectuarse para recuperar el estado habitual de la infraestructura.

Los robos de agua se solucionan cerrando o corchando las mangueras o canales de agua, de los que se aprovecha el infractor, y se le aplican castigos de tipo moral tales como insultos y se lo desacredita ante la comunidad.

Para la comunidad de Peguche, conocida también como el Pueblo de la Cascada Sagrada, la cascada representa un lugar sagrado y energético de profundo significado religioso. Por esta razón, cada año en la noche del 22 de junio con motivo del Inty Raimy, la comunidad se realiza el baño en la cascada, entregando a la madre agua todas las situaciones vividas dando por concluido el ciclo de vida de todo un año. Según la creencia indígena, el baño en la cascada logra sanaciones, cura enfermedades y protege de la maldad en contra de las personas.

Desde la óptica de Shairy Jose Quimbo Pichamba (miembro de la comunidad), Peguche significa “vaho (vapor) de agua sagrada que cae o baña desde lo alto”. Vaho es sinónimo de vapor, aliento, aroma, olor. Vaho en kichwa significa sami, samay, ashnac. Allpa samay: vaho de la tierra que se produce luego de la lluvia y al volver el calor del sol; yacu samay; ashnac kiwa, es hierba aromada que se usa para limpieza y purificación del cuerpo y alma: vapor o vaho de agua que produce el arcoiris. Vaho de agua sagrada, guía para entender y valorar la función ritual. Vaho es sinónimo de energía o poder del yacumama o madre agua y este poder se conoce como aya, supay o sinchy, que significa espíritu de poder que se adquiere durante un baño ritual realizado en un tiempo sagrado de luna llena o nueva, según los objetivos que tenga el bañista. Los españoles consideraron a Supay como poder maligno.

Estudio de caso N° 3

Comuna de Agua Blanca

El nombre de esta comuna responde al cambio de coloración del río Buenavista, producido por la mezcla del agua con azufre esparcida en su interior, debido a la larga duración de la época de sequía, que produce un color en el agua de tipo blanquecino. La denominada Poza Honda de agua azufrada es un sitio de importancia turística del cual la comunidad toma el agua para satisfacer sus necesidades de riego.

El caso de la comuna de Agua Blanca es sustancialmente diferente al de los descriptos anteriormente. Aparece como una organización fuerte debido a los niveles de participación, los procesos de toma de decisiones y el manejo de sus e ingresos económicos.

Está ubicada dentro del Parque Nacional Machalilla y es un área que conserva muestras representativas del ecosistema Bosque Seco en el nivel nacional. Está integrada por 48 familias nucleares (cuarenta unidades domésticas), dedicadas principalmente a las actividades de ecoturismo.

Según la información contenida en el Plan de Manejo del Parque Nacional Machalilla, la comuna fue legalizada ante el Ministerio de Bienestar Social el 15 de febrero de 1965. Aunque los territorios donde se sitúa no fueron reconocidos, algunos comuneros sostienen que tienen derecho sobre 10.000 has dentro del Parque (según el reciente estudio de tenencia de la tierra, ocuparían 8.800 has). La organización comunal fue fortalecida a través de los ingresos obtenidos por personas que visitaron la comunidad, interesadas en conocer los restos arqueológicos y otros atractivos de la zona, que son manejados por el Comité Arqueológico, de los cuales un 50% se destina a la gente que trabaja directamente en esta actividad; un 20% va en beneficio directo de la comunidad según lo decidido por la directiva, y el 30% restante se asigna al desarrollo de infraestructura y mantenimiento del museo. Estos fondos se manejan a través de cuentas especiales.

En Agua Blanca se organizaron varios comités o grupos: Grupo Femenino, de Agricultura, Arqueológico, de Padres de Familia, de Sistemas de Agua, Profiestas. Estos grupos dependieron en gran parte de la posibilidad de organizar actividades con diversas instituciones que trabajaron allí con ONGs, en programas de huertos familiares o en las actividades de rescate arqueológico. Sin embargo, la comuna dice que todos los logros dependen del esfuerzo comunitario “porque las instituciones no se acordaron de la comunidad”, y que el grupo de mantenimiento se dedicó a cuidar el museo y las ruinas “con dinero o sin dinero”.

Dentro del ámbito del Comité de Sistemas de Agua y/o en el grupo de agua, fueron desarrolladas desde hace 25 años las directrices y las reglas para el manejo del agua. Debido a que la comunidad se encuentra asentada en una zona bastante seca, tuvo que efectuar acciones innovadoras para brindar a la mayor parte de la comunidad el acceso al recurso agua. Esto fue posible a través de sistemas de agua entubada y la utilización del agua proveniente de pozos profundos del lecho del río para uso doméstico y del agua azufrada tomada de la llamada Poza de Agua Blanca para el regadío.

El sistema de abastecimiento de agua es desarrollado por la comunidad a través de la extracción de aguas subterráneas, que son conducidas a un pequeño reservorio de agua construido a tal fin, y luego distribuidas a la mayor parte de los miembros de la comunidad.

A diferencia de las experiencias anteriores, el manejo del agua se efectúa directamente a través del Comité de Agua y no de las Juntas de Agua. Las mingas siguen utilizándose como un sistema de trabajo colectivo para mantener la pequeña infraestructura destinada al manejo del agua. Los miembros de la comunidad son los encargados de reparar las tuberías de agua dañadas por las condiciones climáticas o por la producción del daño por parte de alguna persona.

Como pena máxima para el infractor que no cumpla con las reglas determinadas por el Comité de Agua, se establece la suspensión del servicio de agua.

Tabla 5: Prácticas ancestrales en el uso del agua y de los recursos naturales

Comunidad Nacionalidad Ubicación Prácticas
Pueblo Sarakuro Kichwa: origen histórico mitimaes Noroccidente provincia de Loja Los cabildos regulan el uso y aprovechamiento de los recursos naturales. En el caso de Cañicapac, se fijó en los reglamentos la sanción para las faltas en las que se incurra en su manejo, que son aplicadas a través de la Asociación Productora de Cuyes y la Junta de Usuarios de Agua Entubada.
Chachi: etnia ancestral Provincia de Esmeraldas entre las cabeceras y afluentes del río Cayapas Los bosques, la fauna y el agua son para beneficio de la comunidad, y las tierras de labranza para quien las cultiva. Las desafortunadas negociaciones entre chachis y madereros causaron una grave destrucción de los ecosistemas.
Pueblo Sarakuro T¨sáchila Suroccidente de la provincia de Pichincha, alrededor del cantón Santo Domingo de los Colorados La tierra comunal no se vende ni se hipoteca. Existen escrituras globales y el comunero cuenta con su porción individual. Cuando existen problemas se acude a la Asamblea. Se dedican a la agricultura y especialmente al cultivo de plantas medicinales para sus curaciones. El uso de los recursos naturales está sujeto a esta actividad.
Kichwa de la Amazonía: pertenecen al llamado grupo de los Yumbos del Oriente Provincias de Napo y Sucumbíos. Asentadas en las cuencas de los ríos Napo, Aguarico, San Miguel, Putumayo y en zonas urbanas de las capitales de estas dos provincias. Cuando cazan comparten el venado con su familia, los amigos y vecinos, aunque el cazador se queda con la cabeza. Hay grandes problemas de deforestación, y no existen normas al respecto. Los madereros compran muy barato las trosas y los comuneros las venden, sin que el Cabildo logre imponer su autoridad.
Awa: migrantes desde Colombia Provincia de Esmeraldas, en el cantón San Lorenzo, parroquias de Tululbi, Mataje (Santa Rita y Alto Tambo). Se ubican también en la provincia del Carchi. No se reguló la cacería. No se talan bosques ni se cultivan en ellos, porque es zona de reserva. Las regulaciones están a cargo de la federación. Funciona la minga, a la que acuden todos los familiares. El incumplimiento acarrea una golpiza con palo como a la culebra y luego son colocados en un cepo. Van de un lado a otro cazando y pescando.
Comunidad de Morochos Pueblo Otavalo Provincia de Imbabura. Cantón Otavalo. El uso de la ladera paramal del Cotacachi por ser comunal, se encuentra limitado por las regulaciones del Cabildo. Se realizan mingas y turnos para su cuidado. Esta área está en conflicto legal con la comunidad vecina, con quien se repartieron la hacienda luego de la reforma agraria. La junta de agua regula todo lo relacionado al agua.
Comunidades Tangalí, Perugachi, Cambugán, Padre Chupa, Gualsaquí, Taminanga, Ilumán. Pueblo Otavalo Provincia de Imbabura. Cantón Otavalo, a orillas de la laguna Se conserva la tradición de la minga y el "cambia manos" en la agricultura y construcción. En lo que se refiere a la administración del agua, se constituyeron juntas de agua o el propio Cabildo designa al aguatero, a la manera de Tangalí. Los sistemas de agua potable son autofinanciados. En Perugachi existe un bosque comunitario, en el que se aprovechan eucaliptos. En Tangalí se está intentando cambiarlos por un bosque nativo. En Cambugán, la Junta de Agua está facultada para multar, en el caso de que no exista agua adecuada para riego.

3. Guatemala

La gestión del agua en el nivel comunitario y las prácticas ancestrales de las comunidades indígenas están muy influenciadas por la visión, los principios, valores y sus autoridades, que constituyen la base fundamental de la herencia cultural maya.

Las principales prácticas tradicionales que realizan las comunidades indígenas y locales en muchas de las regiones de Guatemala, se relacionan básicamente con el uso del agua para consumo humano, higiene y oficios domésticos limitados. El agua, para las actividades relacionadas con el riego, la agricultura, el abrevadero de animales y los oficios domésticos como el lavado de ropa, debe ser obtenida por otros medios, ya que el agua entubada es utilizada principalmente para el consumo humano.

Las comunidades con frecuencia se ven obligadas a realizar largas caminatas para encontrar un río que les provea el agua para las actividades complementarias. El concepto del agua sagrada y el no uso del recurso, debido a que constituye un remanente único que forma parte de los sitios sagrados y que se utiliza únicamente con fines ceremoniales, es en sí misma una práctica de las comunidades (véase el caso expuesto más adelante que refleja esta práctica).

Uno de los aspectos fundamentales en relación con el uso del agua por las comunidades, especialmente las indígenas, es que el mismo es acompañado por plegarias que se hacen a la naturaleza para obtener el permiso de uso. También se hacen ceremonias acordes a su cosmovisión, que representa la relación entre el ser supremo, el hombre y la naturaleza.

Las comunidades mayas que habitan en el occidente del país representan un claro ejemplo de las prácticas que efectúan las comunidades indígenas y locales para el auto abastecimiento de agua. La Asociación Agua del Pueblo83, una entidad no gubernamental que acompaña desde hace treinta años procesos de gerencia comunitaria del agua en el área rural de Guatemala, principalmente en el área norte y occidental, sistematizó la práctica cotidiana de esta comunidad. Esta práctica es un modelo eficaz y eficiente84, que puede representarse a través de siete tesis que reflejan la incorporación de la espiritualidad maya como modo de vida y su relación con el entorno natural, que se enuncian a continuación.

Tesis 1

Las comunidades mayas de Guatemala manejan los sistemas de agua con una visión propia, que consiste en generar vida en la comunidad, y no para producir privilegios sociales o financieros para unos pocos.

Los elementos cosmogénicos que resaltan su forma de ver el mundo se basa en que el agua es fuente de vida: da vida y es la vida misma, y es del universo. De esta concepción parte la integración del concepto agua como un bien sagrado, que se incorpora dentro de las prácticas ancestrales a partir de la espiritualidad que acompaña la vida de las comunidades indígenas.

Tesis 2

La cultura de organización de las comunidades se aplica a la gerencia del sistema de agua85.

Esta tesis evidencia que bajo la utilización de las figuras jurídicas básicas para la organización social reconocidas por el derecho formal, tales como los comités, se desarrolló un sistema de gerencia comunitaria del agua, que aun veinte o treinta años después subsiste como ejemplo claro de gestión eficaz y eficiente para la comunidad. Este sistema incluye la obtención de la propiedad de la fuente de la cual se sustrae el recurso y de derechos de paso, la aportación de jornales y de cuotas dinerarias para el financiamiento y la negociación de materiales y equipos.

Las tareas que desarrollan los comités son amplias y entre ellas se incluyen las siguientes: velar por el uso racional del agua; poder de decisión, compartido con los miembros de la comunidad; aplicación de sistemas de vigilancia que aseguren el funcionamiento o la detección de probables daños o fugas en el sistema; protección y mantenimiento de las fuentes de agua; administración eficiente del sistema; gestión de recursos financieros o apoyos adicionales, cuando los miembros de la comunidad no pueden enfrentar los costos que supone la reparación y man-tenimiento del sistema; aplicar sistemas de racionamiento del agua. Cabe destacar también el aporte voluntario en horas realizado por hombres, mujeres y niñas durante este proceso.

Lo expuesto refleja cómo se fortalece la capacidad de gestión y autogestión que realizan los comités y los miembros de las comunidades para abastecerse de agua. Los acuerdos a los que se arriba por medio de negociaciones, para obtener los derechos de paso de las tuberías a través de bienes inmuebles que son propiedad de terceros, son el resultado de un proceso largo y complejo, particularmente cuando alguno de los propietarios se niega a otorgarlo o cuando este derecho tiene un costo dinerario adicional para la comunidad.

En los casos en que no se llega a un acuerdo entre los miembros de la comunidad y el propie-tario, se recurre a una gestión con el gobierno local (alcalde municipal y su corporación) que acompaña a las comunidades para llegar a un acuerdo sobre los términos del derecho de paso.

En los supuestos de compraventa de nacimientos de agua que proveen de agua a las familias beneficiadas, cuyos precios ascendieron abruptamente, el alcalde interviene a fin de que la comunidad pague un precio acorde a sus posibilidades. Puede ocurrir que durante ese proce-so también la alcaldía apoye a la comunidad con recursos financieros, para complementar el precio y hacer posible la compraventa.

El tema de la compraventa de nacimientos de agua es objeto de una discusión legal, debido a que la constitución guatemalteca vigente señala claramente que todas las aguas son de dominio publico, inalienables e imprescriptibles. La anterior contenía un artículo final transitorio, en el que se establecía expresamente que mientras no se dictara una Ley de Aguas que regulara el tema en forma integral, continuarían vigentes los artículos del Código Civil relativos a las aguas, que datan de los años 30. Éstos contienen disposiciones referidas al reconocimiento de la propiedad privada de ciertas aguas, motivo por el cual aún se realizan las compraventas de nacimientos de agua.

Tesis 3

Los recursos humanos comunitarios están capacitados para realizar el mantenimiento y las adaptaciones técnicas de los sistemas de agua.

El acompañamiento efectuado por los organismos no gubernamentales incluyó un programa de capacitación y formación de técnicos de apoyo, para asegurar la sostenibilidad técnica del sistema. Éstos se denominan fontaneros comunitarios y trasladan sus conocimientos a otros miembros de la comunidad, replicando de esta manera el conocimiento adquirido. Ello permite un adecuado grado de autonomía técnica, y asegura a la comunidad el manejo de sus propios sistemas de agua.

Tesis 4

Los comités aplican principios culturales propios en el manejo financiero.

Los miembros de la comunidad efectúan aportes dinerarios para asegurar el sostenimiento básico del sistema, que incluyen una cantidad mínima que es destinada al ahorro y que será utilizada en casos de emergencia. A su vez, contempla un aporte mínimo, necesario para asegurar la celebración de las ceremonias del grupo. Los miembros que integran los comités donan sus servicios, para asegurar el bienestar de sus familias y de la comunidad. Estos servicios pueden tener una duración de hasta cuatro años, son voluntarios y gratuitos.

La fiscalización de los recursos está a cargo de una persona que es designada a tal fin y que integrará el comité, en función de la “confianza” que inspira a la comunidad. El criterio utilizado para su nominación es su “honestidad”86, cualidad que asegurará que el elegido haga un buen uso de los recursos de la comunidad.

Tesis 5

La organización comunitaria realizada a partir del agua se proyecta hacia otros niveles de organización de la comunidad.

Las funciones de los comités de agua, que son entes autónomos e independientes cuya función es fundamental para la comunidad, trascendieron hacia otros niveles de organización de la misma. Ello hizo que se transformaran en comités de gestión integral, que intervienen en otros aspectos de la comunidad tales como: obtención de viviendas, construcción de escuelas, provisión de energía eléctrica, programas de salud, etcétera. Los comités –entidades ubicadas en un primer nivel– también se incorporan en otros niveles de organización (segundo o tercero), que son las escalas nacionales y regionales.

Tesis 6

La capacidad organizativa, técnica y la sabiduría comunitaria son eficaces en momentos de desastre.

En casos de riesgos y daños causados por fenómenos naturales, el comité tiene capacidad de reacción en el corto plazo. Ello ocurre en el caso de tormentas de relativa intensidad, que hacen colapsar los sistemas de prestación de servicios. La velocidad y efectividad en la reacción de los comités posibilitaron la devolución del servicio de manera más rápida (dos semanas) que los sistemas operados por el propio gobierno (en tales casos las comunidades afectadas estuvieron hasta tres meses sin que se les reinstalaran los servicios). El elemento básico que fundamenta el accionar de los comités es el principio de sabiduría sumado al de solidaridad, previsión y servicio oportuno a la comunidad. En forma previa a la decisión se hace una consulta a los ancianos, quienes como depositarios de la sabiduría indican el momento oportuno para proceder a la acción.

Tesis 7

El modelo de gerencia comunitaria de agua puede constituir la base para formular una política pública de gerencia de agua y saneamiento.

Debido al número creciente de comités de agua que tienen a su cargo la administración de los sistemas de agua de sus comunidades, debería promoverse su constitución en diversas regiones del país y formularse una política pública que los fortaleciera, considerando su eficacia y eficiencia operativa, sustentada en la herencia maya comunitaria y el ejercicio de los principios sobre los que se basa su cosmovisión.

Estas experiencias son fundamentales para organizar a las comunidades que aún no cuentan con el servicio de agua entubada domiciliaria y de saneamiento básico, que representan más de cuatro millones de guatemaltecos. A tal fin deben tenerse en cuenta los compromisos asumidos por el Estado, quien debe contribuir al cumplimiento de las Metas del Milenio y la reducción de las poblaciones que no tienen acceso a servicios básicos tales como el acceso al agua.

Estudio de caso N° 1

Comunidad maya mam87

El estudio se realizó en el área protegida volcán y laguna de Chicabal, que se encuentra en la parte sur de la cabecera del municipio de San Martín Sacatepéquez del Departamento de Quetzaltenango. Su ubicación geográfica sobre la base de la hoja cartográfica es de 14 grados 46 minutos y 06 segundos latitud N y 91 grados, 39 minutos y 08 segundos longitud O. El volcán Chicabal es un cono bien formado, sumamente boscoso, húmedo, frío y generalmente cubierto de niebla. En el fondo de su cráter se encuentra la laguna Chicabal, aproximadamente a 2.700 msnm. En el área predominan comunidades maya mam, siendo el idioma principal el mam.

A su vez, refleja de qué manera las comunidades ven sagrado a este lugar y como a través de diferentes ritos, ceremonias y visitas manifiestan su agradecimiento hacia el ajaw, hacia la naturaleza, hacia la vida misma. El agua es sagrada dicen los abuelos, y así, porque bien lo expresan: “Chicabal nuestra madre agua”.

Aquí se presentará el caso de la laguna Chicabal, ubicada en el cráter del volcán Chicabal que se encuentra a una altura de 2.712 msnm, y forma parte del cráter del volcán. Esta laguna tiene casi una forma de elipse y su diámetro es de 500 m.

Por generaciones, la laguna fue vista como un lugar sagrado, aunque en años anteriores un propietario latifundista intentó llevar el agua a su finca, para utilizarla como agua domiciliaria y para riego. Esta iniciativa fracasó debido a las condiciones topográficas. También existieron agricultores que utilizaron el recurso para realizar el lavado de bombas, fumigar o realizar combinaciones de venenos con agua como fungicida e insecticida. La laguna fue utilizada también para la producción piscícola, a partir de la introducción de la carpa común, que produjo daños en el equilibrio ecológico del área.

Como consecuencia de los impactos causados ya sea por el uso del agua para actividades de fumigación o por la introducción de especies exógenas, se contaminó el agua y alteró el equilibrio ecológico de la laguna. Sin embargo, predominó el “no uso”, ya que la mayor parte de las personas que visitan el lugar provienen de comunidades indígenas y lo ven como un área sagrada de la cultura maya mam.

A diferencia de otros lugares, la laguna Chicabal es considerada como un lugar sagrado, prin-cipalmente por la cultura maya mam. Esto hace que el lugar sea de acercamiento espiritual con la naturaleza y con esa misticidad que la caracteriza. Guatemala tiene diversas lagunas y lagos en su territorio, pero Chicabal es el único lugar en el cual se hacen rituales directamente sobre la orilla de la laguna y existen más de treinta altares permanentes ubicados a su alrededor. Puede afirmarse que Chicabal es el sitio sagrado más importante de la cultura maya mam.

Las prácticas directas en cuanto al uso del agua están limitadas por la visión que reza así: “El agua es sagrada, por lo tanto merece respeto”. Partiendo de esta base, el agua es utilizada en forma limitada durante las ceremonias para el ritual; para “limpiar” el cuerpo de alguna enfermedad (las personas toman con sus manos un poco de agua y la pasan por sus brazos, cara o alguna parte de su cuerpo); para llenar una botella de agua y llevársela a su hogar, dándole con ello un trato de agua “bendita”. Se cuenta que anteriormente la laguna era rodeada totalmente de flores, que eran colocadas durante la ceremonia.

El volcán y la laguna de Chicabal forman parte del patrimonio cultural de la nación y conforma un centro ceremonial de importancia. Esta visión se incluye en los Acuerdos de Paz, que defi-nen específicamente el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, en los que nombran los derechos culturales de la siguiente manera:

Estas prácticas son ancestrales y así lo reconoce la Comisión para la Definición de Lugares Sagrados (creada como resultado de los Acuerdos de Paz), quien declaró el 14 de agosto de 1997 a la laguna Chicabal como “lugar sagrado”.

Existe una asociación denominada Asociación de Agricultores Ecológicos (ASAECO) cuya principal actividad consiste en promover el manejo sostenible del volcán Chicabal. Sus integrantes pertenecen a la cultura mam y son originarios de San Martín Sacatepéquez, específicamente del Caserío Toj Mech y dos asociados de Talcanac y Tojcon.

La ASAECO está organizada de manera similar a los entes comunitarios. Cuenta con una asamblea de miembros, que es el órgano superior y con una Junta Directiva integrada por un presidente, vicepresidente, tesorero, secretario, cuatro vocales, una Comisión de Vigilancia y observadores.

Las autoridades que tienen injerencia directa en la administración de la laguna son las siguientes: ASAECO, CONAP (Consejo Nacional de Áreas Protegidas) y la Municipalidad de San Martín Sacatepequez.

Chicabal es visitado por varias personas de diferentes orígenes culturales y las prácticas ancestrales a partir de la realización de ceremonias en la laguna son realizadas principalmente por personas de origen maya mam y maya k`iche`, que son las dos culturas que predominan en la región. Para los maya mam la relación con el cosmos y la comunidad se ve en la reciprocidad y siempre se debe agradecer lo que se recibe de la naturaleza. Las ceremonias, que se realizan en la laguna como lugar sagrado, son un ejemplo de esta reciprocidad. Para los maya k`iche` la relación es similar a la descripta.

Una de las fechas en la que la laguna es visitada es el 3 de mayo, Día de la Cruz, principalmente por personas de la cultura maya k`iche`. En el transcurso del año se efectúan diferentes visitas y ceremonias por parte de los sacerdotes mayas, que provienen de diferentes puntos de la república.

Existen distintas versiones acerca del origen del nombre del volcán y de la laguna. Para unos chikabal se deriva del término wuchkab'al, que traducido al español significa truenos. Este nombre se debe a que el lugar es montañoso y en las cercanías de la laguna en invierno los truenos son muy fuertes. Se considera un lugar sagrado y por eso mismo la población lo considera como un lugar donde se pide por la lluvia88.

Sac89 sostiene que “la religiosidad popular maya permite establecer un diálogo constante a través de las diferentes manifestaciones rituales conocidas como xukulem o ceremonia maya con las fuerzas del cosmos Ajaw. Estas ceremonias tienen lugar en Tab'ales o altares ubicados en el de la naturaleza misma y en sintonía del ser humano con el universo. En la práctica del xukulem o ceremonia maya se ejercita el cómputo del tiempo a través de los calendarios Ab’ (solar) y Cholq'ij (lunar)”. Esto se ve en los rituales o ceremonias que se hacen en la laguna de Chicabal.

El volcán y la laguna de Chicabal son en su conjunto un lugar sagrado en el cual se manifiesta la espiritualidad maya, es visitado constantemente para efectuar ceremonias pidiendo por la salud, por la vida, por la agricultura y por nuevas oportunidades económicas como viajes a los Estados Unidos90. Así lo refleja el poema del escritor tineco Vásquez que dice:

Toj Qtxuyil91
Qo qe xe'l twi wutz
K ‘ululte qtxu A'
Ok xe'l q-qani'n te:
Tun t-tzaj tqo'nqman jb'al te quwil.
Lay ku'x qtz'ilsa'n
Nimxi'x toklen qtxu A’.“
A qchwinqlal ju”
Q'umb'enxtekyu'n q'tzun qchman.

Se les preguntó a varios sacerdotes mayas92 y a las personas entrevistadas por qué consideran a la laguna de Chicabal como un lugar sagrado, y contestaron lo siguiente93:

“Bueno, una explicación de la tradición oral es que dicen los abuelos que allí nace el agua verdad, y yo logro entender que por el mismo entorno natural que allí se genera el ciclo de la lluvia, se genera el ciclo de la humedad pero aparte no tengo yo una referencia inmediata pero para nosotros todos los lugares que los abuelos han identificado como sagrados es porque de ellos se manda energía de la naturaleza”.

“Como dicen, no como dicen, así es, porque dice chuib cabal, es como agua, como un mar bonito, a la laguna respetémosla así”.

“La laguna ha sido considerada como un lugar donde existen buenas energías, donde la gente puede hacer contacto con el ser supremo, entonces ese es el valor que existe, que en un futuro sean como hechos conmemorativos del lugar pero especialmente cuando la gente tiene motivos para agradecer al ser supremo, para las cosechas o por nacimientos de sus hijos o por las enfermedades y otras cosas más, ese lugar es muy importante para el área mam”.

“Uno es porque es una laguna que desde el principio no estaba contaminada y era respetada, ¿sabe por qué?, porque como dicen los antepasados que el nombre Chicabal hay una palabra en nuestro idioma quiere decir trueno en castellano de señal antes de llover, por ejemplo si hay un mal tiempo digamos, ejemplo ahora es un buen tiempo pero si truena la laguna de aquí a mañana entonces va a haber temporada de aquí en adelante, de aquí en 15 días va a haber temporada de 2 a 3 días porque tronó la laguna por eso truena ahora en nuestro dialecto mam quiere decir una cosa que truena, entonces nuestros antepasados dicen así y además también dicen nuestros asociados que dice la Biblia hay cosas naturales que dejó Dios que no se pueden tocar, hay cosas que no se pueden tocar, ejemplo: Dios dejó tres aguas, es la laguna, se puede decir, hay primer agua que está en el huerto que sirve para riego, hay agua que dejó Dios donde cualquier persona se puede bañar, y hay la laguna que dejó Dios no se puede tocar, quiere decir que es como el maíz o la lluvia no sé, y además Dios dejó una palabra que el hombre cuide la naturaleza”.

“Yo creo que es el lugar más buscado, más sagrado para la gente mam, en este caso lo más importante del lugar es porque existe agua y todo y eso le da como mayor importancia para la gente, verdad, porque hay lugares aquí en Xela hay lugares sagrados para las gentes, pero este lugar es como más apreciado porque hay de todo y más por el agua”.

La visita masiva al área se realiza el día Jueves de Ascensión, conocido también como la Última Rogativa por la Lluvia, cuarenta días después de Semana Santa. En esta ocasión llegan al lugar más de 6.000 personas para participar de las ceremonias que se realizan, para conocer el lugar o para cortejar. Ese día es de fiesta principalmente para la cultura maya mam, ya que la mayoría de las personas son de la región. En el siguiente poema se refleja la invitación para visitar el lugar:

Madre94
Vamos a saludar a nuestra madre,“
Laguna de Chkab'al”
Nos ha dado de mamar
Como a las plantas y a los animales.
¡hoy comeremos y beberemos junto a ella!

También se les preguntó a las personas entrevistadas sobre el día de la Última Rogativa por la Lluvia, quienes lo describieron de la siguiente manera:

“Es una fiesta sagrada que se realiza 40 días después de la semana santa, es por la Ascensión del Señor”.

“Claro, una explicación que yo le encuentro es que nuestros abuelos para poder seguir practicando o seguir ejercitando en el cómputo del tiempo y los días específicos según el Cholq'ij calendario sagrado tuvieron que esconderlo detrás de prácticas católicas a esa vuelta es que a muchos de los lugares les pusieron nombres de santos, y una de esas posibles explicaciones es que vamos celebrando la asunción del señor, porque eran perseguidos por practicar el ejercicio de su espiritualidad eso es más puras expresiones una vez que se vinculaba por algo católico entonces los curas aceptaron más libremente esas prácticas; pero, los abuelos debajo de eso escondían siempre el ejercicio de la espiritualidad del pueblo maya, por eso hay celebraciones que jueves santo que el día de los santos que el día de la cruz pero muchos abuelos por ejemplo mencionan la fiesta de la cruz es en una época cuando la milpa empieza a echar hojas, por eso la cruz que aparece en algunos códices o algunas estelas tiene detalles de mazorca de maíz y de hojas de milpa”.

“El día de asunción hay cosas positivas y negativas, algo positivo es que la gente sube, la gente está en el área mam con el objetivo de pedir salud, por sus siembras y todo eso, eso es muy valioso para nosotros en el área cultural, ahora lo malo es que mucha gente llega para hacer otras cosas. Bueno, yo creo que está bien pero también debe de hacerse con medidas necesarias, mucha gente llega con música, llegan con consumo excesivo de alcohol, no solo por los accidentes que puede haber, si no por el lugar del valor que tiene, yo creo que las organizaciones indicadas informen que es un lugar muy sagrado y el respeto que debe de ser para todos, también aprovechando con algunas normas que ahí debe de tomarse esa norma en cuanto a ese aspecto para que la gente no llegue a ese lugar, no sé cómo hacer, pero creo que hay muchas organizaciones que están interesados ahí, tal vez por decir algo en la venta de alcohol allí, alimentos. Yo creo que sí se puede pero deberían de haber unas normas por ejemplo que no tiren muchas bolsas o que hagan depósito de basura, eso lo malo que se ve en ese lugar, provocan accidentes, relajos de la gente. Y la gente que va para comunicarse con el ser supremo pues es también interrumpida, y ya no lo pueden hacer con tranquilidad”.

Estudio de caso N° 2

Comunidad ixil95

Las prácticas tradicionales relacionadas con la gestión de los recursos hídricos en la región ixil se fundamentan en la cosmovisión maya acerca de la visión de integridad y complementariedad de los recursos naturales.

El agua no es concebida como un elemento independiente de los demás recursos naturales, sino que existe en función de los otros recursos como el bosque y el propio suelo, ya que constituye un recurso natural importante para la población ixil. Según ellos, el agua es la sangre misma de la tierra.

Los principios que respaldan las actividades de la población ixil y que se relacionan con la utilización o aprovechamiento de los recursos naturales emanan de su propia cosmovisión, que representa toda una filosofía de vida, y son los siguientes:

Las actividades emprendidas para la gestión sostenible del recurso agua poseen un carácter más preventivo que reparador, ya que se practican a diario desde el seno de la familia a través de relatos y cuentos. En estos se refleja el cambio de la condición humana en animal para quienes infrinjan las prácticas ancestrales, que son transmitidas de generación en generación por medio de la expresión oral.

Las principales normativas son las de carácter divino, que son aplicadas por el ser supremo sobrenatural a los que no consideran las prácticas ancestrales en sus actividades diarias relacionadas con el agua. Las normas incluyen formas de coerción por medio de llamadas de atención verbal y constructivas, en el marco del respecto y la armonía social, aplicadas principalmente en el ámbito familiar y pocas veces en el ambiente comunitario, ya que los conocimientos se transmiten en la familia.

Porque las comunidades indígenas utilizaron el agua de manera comunal, disponiéndola en sus diferentes formas para satisfacer sus necesidades básicas: abastecimiento humano, higiene personal y de más actividades cotidianas de la población

Todas estas prácticas son de vital importancia para el manejo sustentable de los recursos naturales, ya que se busca una auténtica armonía ambiental no sólo entre el hombre y la naturaleza, sino más bien entre los diferentes elementos naturales y la actitud racional del hombre cuando interviene para satisfacer sus necesidades básicas. Antes de la evangelización de las comunidades ixiles de Chajul, las mujeres de los caseríos que estaban a punto de dar a luz tenían que venir al pueblo (núcleo urbano), porque para ellos los ríos de las montañas no podían ser manchadas con los desechos que corresponden al nacimiento de un nuevo ser humano.

El modelo de vida del ixil le permite ver su entorno como un ecosistema, en el cual todos sus elementos, ya sean bióticos o abióticos, tienen cualidades de sentir. Cualquier alteración repercutirá en la salud y el bienestar del hombre. Sobre esta base se concluye que las poblaciones indígenas conviven y pueden seguir conviviendo de manera armónica con sus recursos naturales.

Tabla 6: Prácticas ancestrales en el uso del agua y de los recursos naturales

Prácticas En qué consisten En qué se basan Cómo lo hacen Por qué lo hacen
Plegarias tradicionales Las personas que utilicen el agua deben pedir per-miso a los dioses del agua y de la montaña por medio de una oración. Porque con el simple hecho de su utilización se perturba su condición natural y aún más cuando se ensucia el agua, influir en las personas causando enfermedades. Se efectúa una ceremonia maya en la orilla de los ríos que serán objeto de actividades humanas, utilizando candelas e incienso. Se pretenden mantener las condiciones naturales del recurso agua, la armonía hombre-agua y la tranquilidad de la población.
Actividades de honra Cuando deba llevarse agua a una casa, ya sea entubándola o desviando su cauce principal, un sacerdote maya tendrá que rendir una ceremonia para honrar el nacimiento. Cuando se alteran las condiciones naturales de un río, desviándolo a otro sitio para ser utilizado, el espíritu del agua se enoja, lo que puede revertir contra la comunidad, causando enfermedades. Ceremonia maya en el nacimiento o lugar donde se altere las condiciones naturales del agua, por medio de inciensos y agua bendita. Para evitar los efectos de las acciones decididas en relación con los usos del agua.
Lavado de: ropa, nixtamal e higiene personal Consiste en utilizar el agua de acuerdo con las necesidades familiares de la comunidad. Fue una manera de utilizar sólo los ríos, debido a la falta del servicio de agua, ya sea entubada o potable en cada hogar. Porque las comunidades indígenas utilizaron el agua de manera comunal, disponiéndola en sus diferentes formas para satisfacer sus necesidades básicas: abasteci miento humano, higiene personal y de más actividades cotidianas de la población.

Las comunidades indígenas no entienden que sus características y cualidades deban ser reconocidas en forma separada de los recursos naturales, ya que su convivencia con el entorno es de manera ordenada y apegada a su cosmovisión. Las actividades de gestión de los indígenas ixiles no se efectúan únicamente en relación con el recurso agua, sino integralmente en términos de racionalidad natural. El sistema jurídico propio está integrado por los valores y costumbres, y la propia cultura de los ixiles es respetuosa cuando realiza el aprovechamiento de los recursos naturales en forma racional. Fragmentarla o dar la razón a sólo una parte de ella significaría alterar sus mecanismos de interrelación y dependencia.

Dentro de los mitos relacionados con la gestión racional del agua podemos mencionar los siguientes: prohibición de encontrarse en la orilla de un río, porque la persona puede ser atraída por el espíritu del agua y ahogarse; el ombligo de un recién nacido era tirado en los ríos considerados importantes para las actividades futuras del niño, para que cuando fuera de viaje en una edad más adulta, el espíritu del agua lo protegiera (los ombligos son tirados en el río de Sacapulas porque es atravesado por todas las personas que realicen un viaje al departamento de El Quiché). Otras creencias relacionadas al agua dicen que si un hombre se pone el corte96 de las mujeres, corre el riesgo de ahogarse en cualquier río y que cuando una mujer resulta ser alta, pasó la mayor parte de su tiempo efectuando actividades en los ríos o en cualquier forma en la cual se encuentra el agua.

La organización de las comunidades del área ixil en torno al agua se materializa en un Comité de Agua cuyas funciones son las siguientes: gestionar las actividades que garanticen el acceso al agua para las poblaciones rurales; velar por el buen mantenimiento de las fuentes de agua (nacimientos); limpieza de tanques de captación y distribución; control sobre el adecuado uso de los servicios de agua entubada, particularmente en áreas con escasez de agua; y actividades de concienciación para la no contaminación de los ríos.

4. Paraguay

En Paraguay, el Chaco abarca la región occidental del país. Es una alta planicie aluvial con una pendiente suave hacia el este. Hacia el oeste se registra la zona de menor precipitación, con 400 mm/año, de base arenosa a franco arenosa y vegetación xerofítica. Representa el 66% de la superficie del país, pero se halla muy poco poblada, asentando sólo al 3% de la población paraguaya. Hasta hace muy pocos años, el Chaco, por sus características geográficas, había permanecido semi aislado de la vida nacional. La parte oriental del Chaco está bordeada por el río Paraguay, es húmeda y está entrelazada por ríos pequeños, zonas de pastos inundables y palmeras. Las selvas están tachonadas con árboles de madera dura como el quebracho colorado, de gran valor comercial, y el palo borracho. La lluvia es menos frecuente en la parte central del Chaco y la vegetación incluye bosques de palo duro y arbustos espinosos intercalados por prados y lagos que van de salados a turbios. Más al oeste, el Chaco se extiende bajo la sombra lluviosa de las montañas andinas.

La mayoría de las etnias que subsisten en el Chaco son o fueron básicamente cazadores y recolectores. Existen ciertos rasgos básicos que son compartidos por estos grupos, lo que provocó que fueran tachados de “irracionales”, cuando se los evaluaba a partir de los principios de la economía occidental (racionalidad de las decisiones económicas, maximización de bienes y mínimo costo). Los cazadores recolectores son definidios como “personas que recurren a las reservas naturales existentes para obtener alimentos y otras necesidades materiales esenciales para subsistir, o que transforman la naturaleza en forma limitada, utilizando lo que está a su disposición”97. Mientras que la economía occidental se basa en la producción y en la transformación de la naturaleza, la economía cazadora recolectora lo hace en la apropiación de los recursos ya existentes.

Estudio de caso N° 1

Comunidad ischir

Los ishir/chamacoco (autodenominados Yshyr Ybytoso y el subgrupo Yshyr Tomaraho) viven en el Departamento de Alto Paraguay, a lo largo del río Paraguay. Su población actual es de 1.571 personas, según el censo de 2002 (DGEEC, 2004) y poseen 25.828 hectáreas (el censo indígena de 1981 dio una población de 963 personas y según Stahl, unas 1.025). Se encuentran principalmente en las localidades ribereñas de Puerto Diana, Puerto Esperanza y Santa Teresita, además de Karchabalut (14 de mayo) lugar sagrado de la etnia, Puerto Caballo y Maria Elena (Tomaraho).

El Chaco, llamado acemyt por los ishir, es el espacio vital de subsistencia que además tiene su significado simbólico y religioso. El Chaco tiene sus dueños yinysoro, que lo cuidan permanentemente de la influencia de extraños de otras etnias que antiguamente no podían traspasar los límites que pertenecían a la etnia98.

Antiguamente, el Chaco antiguamente estaba dividido en el áric, el campo abierto, el xupyt yrmic, monte alto, y el epyrpe, monte bajo. Estos tres espacios constituían tres diferentes fuentes de recolección y caza y correspondían también a diferentes ciclos anuales.

Además, dentro de estos espacios físicos se diferenciaban:

La búsqueda de agua era antiguamente un problema de subsistencia de gran importancia y tenía a su vez implicancias sociales. Las familias se juntaban alrededor de las comunidades que poseían los caraguatales. El hombre conocedor de los caraguatales era muy estimado y sumaba su prestigio dentro de la comunidad por ser el proveedor de agua segura para su gente. Ofrecer líquido fresco a los visitantes era muestra del bienestar de una comunidad.

Mitológicamente la importancia del agua se especificaba a través del agua de lluvia y sus dueños, los míticos pájaros de lluvia, que eran llamados por los shamanes, como así también del mítico Ñoi Yory. Este animal acuático era dueño de todas las lagunas, ríos, riachos y su presencia en las lagunas o aguas de riachos impedía acceder al líquido vital. Los mitos hablan sobre cómo los antiguos se las ingeniaron para “robar” el agua al mítico animal. Hay tres robos culturales importantes que los ishir realizaron a los seres míticos: el agua, el fuego y la carne gorda. Los hombres hicieron también un pacto mítico de amistad con los pájaros de la lluvia para que les proveyeran el líquido cuando hacía falta, a través de los rituales realizados por los shamanes.

Otro gran problema en la vida de los ishir antiguos era la “falta de piso seco”, es decir, la falta de lugar seguro en ocasión de las crecientes. La falta o abundancia del agua era el motivo central en la vida económica y también religiosa de estos grupos. Ya en el siglo XIX, los ishir fueron acercándose al río Paraguay, pues antiguamente se relacionaban más con el Riacho Negro.

El Onota, el río Paraguay con sus dos orillas, causaba en los primeros tiempos un gran temor no solamente por las incursiones de los Mbaya, antiguos enemigos, y por el poder mágico de sus chamanes, sino porque se trataba de un “gran río” comparable al río Cesimaniy mítico. El río, sin embargo, constituye también la seguridad y la garantía de tener el líquido vital en forma permanente. Desde el interior del Chaco fueron realizando excursiones periódicas en busca de agua, hasta que finalmente se asentaron definitivamente a orillas del río.

La búsqueda de los caraguatales, algarrobales para la subsistencia, riachuelos y lagunas para la pesca, o la búsqueda del “piso seguro”, marcaban el modo del asentamiento y el movimiento de todas las aldeas, hasta que finalmente se asentaron a orillas del río Paraguay y poco a poco las comunidades fueron haciéndose sedentarias. Sin embargo, los indígenas continuaron y continúan, hoy en día en menor medida, sus excursiones al interior del Chaco, en búsqueda de caza y recolección.


68 La Corte Constitucional, en Sentencia SU-510 de 1998, M.P. Eduardo Cifuentes, señaló: “El grupo indígena kankuamo (kankuama, atanqueros), asentado en la población de Atánquez, en el departamento del Cesar, no ha sido considerado por la literatura etnográfica canónica como un pueblo indígena stricto sensu, en razón del proceso de aculturación, mestizaje y pérdida del idioma que se produjo entre sus gentes desde el siglo pasado, aun cuando se encuentran dentro de un proceso de recuperación de su territorio y de sus raíces culturales indígenas”.

69 Arango Ochoa y Sánchez, ob. cit.

70 Ulloa, A., La construcción del nativo ecológico. Complejidades, paradojas y dilemas de la relación entre los movimientos indígenas y el ambientalismo en Colombia, Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), Bogotá, Colciencias, 2004.

71 La Corte Constitucional, en Sentencia SU-510 de 1998, M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz, cita a las autoridades tradicionales del pueblo arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, concepto presentado a la Corte Constitucional, Valledupar, 1997 (arhuacos son los mismos ikas), así: “En efecto, al decir de los propios ikas: ‘Para cualquier toma de decisión política, espiritual, administrativa o jurisdiccional, los mamos y las autoridades civiles tradicionales (comisarios y Cabildos con el apoyo de cabos y semaneros) deben consultar a la madre en un lugar sagrado (ka´dukwa), para que dichas decisiones no vayan en contra de los principios culturales y sociales que nos dejaron nuestros padres espirituales (ley de origen)”.

72 La Corte Constitucional, en Sentencia SU-510 de 1998, señala que el “mamo es una personalidad omnipresente en la vida diaria de la comunidad indígena. Así, por ejemplo, gracias a la confesión, conoce en profundidad a cada uno de los individuos que la componen, es conciente de la situación económica de cada familia y tiene influencia, a través de los distintos rituales que debe practicar, sobre todos los aspectos que conforman la vida de su pueblo, como que tiene influencia en detalles tan íntimos como el manejo de la sexualidad de las personas (...) De otra parte, sólo el mamo conoce en detalle los mandatos de la ‘Ley de la Madre’ y es el único que posee los conocimientos esotéricos suficientes para interpretarla a cabalidad. De esta forma, el mamo se convierte en el intermediario necesario entre el individuo y las fuerzas sobrenaturales del universo. Sin su presencia, el equilibrio personal y cósmico serían inalcanzables y la comunidad quedaría sometida a la amenaza de las más terribles desgracias” (opinión basada en Gerardo Reichel-Dolmatoff, Los kogi. Una tribu de la Sierra Nevada de Santa Marta, Bogotá, Procultura, 1985, 2 tomos).
Igualmente se basa en Carlos Alberto Uribe, La etnografía de la Sierra Nevada de Santa Marta y las Tierras Bajas Adyacentes, en AA. VV., Geografía humana de Colombia, tomo II, Bogotá, Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1993, para sostener que “el aspecto más importante del rol de los mamos es el político, como que todas las decisiones de carácter político que se adoptan en el interior de la comunidad resultan determinadas, validadas y fundamentadas por el discurso sagrado que sólo el mamo es capaz de articular”.

73 Ulloa señala que “los pagamentos son ofrendas materiales que sirven de alimento espiritual a las madres y, a su vez, son la esencia que éstas dan para que la naturaleza funcione, es la energía en permanente transformación y circulación a través de los planos espiritual y material. La naturaleza posee un plano espiritual, por tanto debe respetársela y comportarse éticamente con ella para evitar las catástrofes que pueden sobrevenir al no cumplir los rituales. De esta manera, las prácticas ambientales no se efectúan con un propósito de conservación de los ecosistemas y recursos naturales per se: son conceptos sociales que reproducen su esquema en su visión del medio”. La construcción del nativo ecológico. Complejidades, paradojas y dilemas de la relación entre los movimientos indígenas y el ambientalismo en Colombia, Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), Bogotá, Colciencias.

74 La Corte Constitucional, en Sentencia SU-510 de 1998, M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz, cita palabras del antropólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff, Los ika. Sierra Nevada de Santa Marta. Notas etnográficas 1946–1966, Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 1991, para ilustrar el mundo religioso de los arhuacos: “Cada roca, cada vuelta del camino, cada pozo en el río, tiene para los ika un profundo significado sobrenatural. El paisaje entero está impregnado de la viva presencia del pasado, desde la creación del universo hasta el recuerdo de un abuelo recién fallecido; desde las hazañas de la mitología heroica hasta las reminiscencias de los ancianos que todavía cuentan las guerras civiles, de episodios del siglo pasado cuando aún había mamos que podían transformarse en jaguares (...) Así el paisaje es un código, un mapa, un palimpsesto, sobre cuyos diversos planos se mueven los hombres, siempre sobre caminos ya trazados por otros que les precedieron; con cada paso uno se aleja de algo, se acerca a algo, en esta gran malla reticular que es la Sierra Nevada, que es su pasado, su presente, su porvenir. En ninguna parte del país he encontrado tribus tan arraigadas en su tierra, tan concientes de su historia y tan convencidos de tener una misión: la de vivir una vida ejemplar para una pobre humanidad desorientada”.

75 La Corte Constitucional, en Sentencia SU-510 de 1998, M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz, cita un documento de la Fundación Pro-Sierra Nevada de Santa Marta, Plan de desarrollo sostenible de la Sierra Nevada de Santa Marta, Bogotá, 1997, donde los mamos manifestaron: “Antes de llegar el hermanito menor había bosque hasta la playa, también había mucho indígena en la sierra y alrededor. Ellos no talaban; para que no hubiera enfermedades y para que el agua se alimentara y los árboles se alimentaran por medio del vapor de las nubes. Los indígenas, los árboles y el agua se respetaban por igual; los árboles respetaban el agua y nosotros a los árboles y el agua a nosotros, todos nos respetábamos por igual (...) Pero hermanito menor dijo que si no tenía finca no era señor; si no tenía ganado no era señor, era salvaje, y así toda la gente empezó a tumbar el bosque, comprar ganadito y finca. Por eso hoy en día es muy difícil recuperar todo. Ahora nos ataca la enfermedad, el hambre; se acaba la quebrada, se seca el río (...) Pero el mismo Serankua dijo que el aparato material podría dañar el corazón de todo mundo-universo. Porque la sierra es corazón. Otras montañas pueden ser codos y rodillas, pero aquí está el corazón (...) Si se enferma el corazón todo se enferma; por eso en el pie de la sierra no se puede talar. ¿Qué piensa el hermanito menor? ¿Tiene o no corazón? ¿Por qué no dejan los bosques para que los nietos también puedan gozar? Todo porque falta la plata (...) Ahora tenemos mucha plata, pero ¿para qué va a servir? No podemos dejar que el corazón se debilite. La sierra está avisando para que la cuidemos”.

76 Agradecimientos infinitos a Danilo, Juan y Rudesindo que compartieron conmigo sus narraciones, mostrándome visiones maravillosas que me llenaron de alegría y optimismo.

77 La información se obtuvo del estudio denominado Panorámica del derecho indígena ecuatoriano, elaborado por Serrano Vladimir, Rabinovich Ricardo y Sarzosa Pablo, en mayo de 2005, en el cual se identifica la existencia de los derechos consuetudinarios y las prácticas tradicionales de las comunidades y los pueblos de todo el país. A los efectos de este trabajo, se exponen únicamente las prácticas que tienen una relación directa con el manejo de los recursos naturales.

78 Tobar, Mónica, Experiencias de centros de mediación: Una orientación para el manejo de conflictos socioam-bientales, Unidad Coordinadora para el Desarrollo Forestal Sostenible de la Provincia de Esmeraldas (UCE), 2004.

79 Etnia quichua, situada en la provincia de Pichincha e Imbabura.

80 Los comuneros son todos los miembros de la comunidad mayores de 18 años con una serie de derechos y obligaciones impuestos por la propia comunidad. Los principales derechos son: derecho a elegir y ser elegido; derecho a voz y voto en la toma de decisiones de la Asamblea; y a no ser discriminado por razones de género o edad. Entre las principales obligaciones están la de participar en las actividades programadas por la comunidad, sean mingas, comisiones, fiestas, movilizaciones políticas, etcétera.

81 Tocagón, Luis Fernando y Bautista Luis Alberto, Tenientes políticos, jueces y tinterillos versus el Cabildo y la comunidad. Experiencias de Pijal en torno a la administración de justicia, abril de 1998.

82 Luis Fichamba, entrevistado por la investigadora el 15 de junio del 2006.

83 Documentación e información proveída por el director ejecutivo de agua del pueblo, Lic. René Estuardo Barreno en Quetzaltenango, Guatemala.

84 Eficaz y eficiente, en cuanto aplica criterios relativos a: el precio menos oneroso sin afectar la calidad y la ejecución efectiva en el menor tiempo posible.

85 “La organización es una cuestión ligada a la cultura comunal que se deriva de la cultura maya donde la organización es un medio para la vida y el bienestar comunal”, Agua del Pueblo, 2006.

86 El significado aplicado por la comunidad para una persona honesta u honrada, se extiende a que dada esa calidad, la persona también se conduce bajo los términos de la legalidad que se manifiesta a través de la expresión: “entregaron las cuentas cabales”. La responsabilidad de los comités de agua se extiende no sólo a hacer las cosas bien, sino que a partir de ello se genera confianza, transparencia, probidad, excluyendo totalmente el elemento de lucrar, es decir, que el factor de ganancia en sí misma no está presente en el sistema.

87 Laguna de Chicabal, San Martín Sácatepequez, Quetzaltenango, Guatemala, Maria Victoria García Quiex.

88 ONIL TNUM, Toponimias Kyb'I Kojb'il, San Martín Sacatepéquez, ADECOT.

89 Sac, A., Aportes de la espiritualidad maya al desarrollo sostenible. Tesis de Maestría en Gerencia para el desarrollo sostenible, Universidad Autónoma de Madrid, España, Instituto Chipixab’, Quetzaltenango, 1998.

90 Según menciona un sacerdote maya entrevistado.

91 A la laguna // Vamos a ir al cerro a saludar a la laguna, le vamos a pedir: que mande la lluvia para nuestras siembras. No la ensuciemos es sagrada la laguna, “Es nuestra vida”, así lo dicen nuestros abuelos.

92 Ajkab’ (idioma mam), ajq'ij (k'iche') // En la actualidad se le da nombre de sacerdote maya, guía espiritual, contador del tiempo a los guardadores y transmisores de los principales rasgos de la práctica de la espiritualidad maya.

93 Se respetó textualmente la desgrabación de las entrevistas.

94 Vásquez, P., En el papel de los que aman, 2003.

95 Prácticas tradicionales de los recursos hídricos en la región ixil, Felipe Marcos Gallego.

96 El corte es la falda que usan las mujeres indígenas, confeccionado con un pedazo de tela de 3 o 3.5 metros, que éstas envuelven alrededor de su cintura y cadera.

97 Conferencia Episcopal Paraguaya: Tierra y sociedad. Problemática de la tierra urbana, rural e indígena en el Paraguay.

98 Basado en el estudio: Ishir. Una cultura que sobrevive, IDEA, Asunción 2005.

99 Caraguatal: agrupación natural del Caraguatá (Bromelia sp.) planta de la familia de la bromeliáceas de la cual se obtienen las fibras utilizada en la textilería indígena. Las bromeliáceas, por su estructura vegetal, tienen la capacidad de acumular agua en su interior, lo cual es aprovechado por diversas formas de vida. El agua acumulada en los caraguatales permite a las comunidades contar con agua en época de escasez y usar esos sitios como lugar de cacería.

100 Cañadones: depresiones naturales del terreno capaces de acumular agua en la época de lluvias.

101 Susnik, B., Chamacocos: Cambio cultural, Asunción, editado por el Museo Etnográfico Andrés Barbero, 1995, ps. 29 y siguientes.

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